LOCALIZACIÓN

Valle de Guesálaz

DESCRIPCIÓN

Salinas de Oro representa un paisaje cultural en el que la explotación de la sal ha modelado un paisaje singular que atiende a razones fundamentalmente geológicas. Rudimentarias estructuras fabricadas por el hombre para su extracción alternan con campos de cereal en un paisaje típicamente submediterráneo. El proceso de extracción es artesanal y fiel a su pasado. La producción de sal se realiza a partir de agua de manantial que se capta y almacena para después ir extendiéndola en las eras salinas, que son las protagonistas de este paisaje cultural. Se trata de depósitos de cemento (antes de madera), someros y de formas rectilíneas irregulares, que se ubican sobre superficies horizontales, formando una malla de teselas trapezoidales en la que se extiende el agua para que el calor del sol y el viento contribuyan a la evaporación. Así, la sal se va depositando al fondo. Antes de completarse la evaporación, los operarios remueven el conjunto con rastrillos de madera para así evitar que la sal quede pegada al suelo. Posteriormente, la sal se recoge en unos cubos de plástico de color negro (antes cestos de madera de castaño) que se dejan en las esquinas para acabar de escurrir; y finamente, la sal se almacena y prepara para su comercialización.

ROL DE LAS PERSONAS

En la localidad se ubican dos empresas dedicadas a la explotación de esta sustancia mineral y su actividad se puede conocer mediante visitas guiadas. Además de contribuir a la divulgación de esta técnica ancestral, las empresas ofertan catas de sal e incluso baños de pediluvio. Los productos que se obtienen son variados, desde la sal mineral, la flor de sal, la sal en escamas, la sal líquida, la sal al vino y la sal a las hierbas aromáticas.