“A vergoña do galego” (“La vergüenza del gallego”).

Popularmente, y a menudo en tono cómico, se cuenta que los gallegos dejan siempre en la fuente la última porción de comida tras repartirla entre los comensales, y que ninguno de ellos la acepta para finalizar la ración servida

LOCALIZACIÓN
Galicia

DESCRIPCIÓN
Popularmente, y a menudo en tono cómico, se cuenta que los gallegos dejan siempre en la fuente la última porción de comida tras repartirla entre los comensales, y que ninguno de ellos la acepta para finalizar la ración servida. Esta costumbre tiene una interpretación doble: por un lado, se dice que los gallegos consideran una muestra de cortesía dejar algo en el plato para ofrecerlo a quien se haya quedado con hambre. Pero hay otra explicación: en épocas pasadas, cuando un anfitrión preparaba comida para unos invitados, consideraba una cuestión de honor que comieran hasta reventar, por lo que, quienes no querían (o podían) comer más, dejaban una porción en el plato para dar a entender su saciedad.

ROL DE LAS PERSONAS
Aunque es conocida la abundancia gallega a la hora de dar de comer, este dicho ha superado las fronteras de la Comunidad Autónoma, llegando a usarse en muchos otros lugares de España cuando se deja en la fuente un pequeño trozo de comida que no llega a repartirse nunca.