Nevera de Culroya

La nevera Culroya se sitúa en las afueras del casco urbano, es un espacio con bóbeda de aproximación de hiladas construida en piedra seca.

La nevera Culroya se sitúa en las afueras del casco urbano, es un espacio con bóbeda de aproximación de hiladas construida en piedra seca. El proceso para almacenar y conservar la nieve o el hielo hasta el verano consistía en trasladarlos hasta el interior del pozo, donde la acumulaban en capas que compactaban y aislaban con otras capas de paja. La nevera en su conjunto estaba muy protegida del tiempo exterior y conservaba el hielo durante meses. Ya en verano, se cortaban bloques de hielo que eran transportados a lomos de animales de tiro (caballos o burros) durante la noche para evitar que se derritiera, hasta los puertos y núcleos urbanos más cercanos donde eran comercializados. Disponer de nieve y hielo era una gran necesidad en la vida diaria, además durante los meses estivales se refrescaban bebidas y se utilizaba para conservar alimentos. También tenía importancia para usos terapéuticos, lo que explica la presencia en numerosas localidades de neveros, neveras y pozos de hielo. Avanzando el siglo XIX, aparecieron unos nuevos usos para la nieve y los hielos, pues se utilizaban para la “fabricación” de “aguas compuestas”, es decir, helados de agua de limón, leche helada, agua de cebada, etc.

LOCALIZACIÓN

Fuendetodos, Zaragoza

ROL DE LAS PERSONAS

La nevera de Culroya se encuentra rehabilitada y acondicionada para su visita. La progresiva implantación de fábricas de hielo a partir de 1890 en diversas ciudades fue dejando de lado la red de neveras artificiales. Actualmente se muestra como un espacio expositivo en el que se explica la fabricación del hielo, añadiendo un interés más al Museo del Grabado y la casa natal de Goya.