Pimiento de Isla C.C. Alimentos de Cantabria

Es un fruto en baya procedente de la planta del pimiento Capsicum annuum L., de la variedad denominada «De Isla», definida como tradicional del tipo «dulce grueso de asar.»

Es un fruto en baya procedente de la planta del pimiento Capsicum annuum L., de la variedad denominada «De Isla», definida como tradicional del tipo «dulce grueso de asar.»
Están incluidos dentro del esquema de Marca de Garantía como “CC Calidad Controlada”, de la Oficina de Calidad Alimentaria de Cantabria. Las características que deben cumplir son pimientos enteros, frescos, de carne firme, jugosa y no picante, superficie lisa y brillante, sin alteraciones, heridas o quemaduras y exentos de olores y sabores extraños y en condiciones de madurez óptimas. Su forma es ligeramente trapezoidal y no picudo. Sus dimensiones mínimas son 10 cm de longitud y 8 cm de anchura, con 3-4 nódulos y un espesor mínimo de la pared de 8mm. El peso mínimo unitario del fruto debe ser de 200g. No deben contener capsicina y su humedad debe ser mayor del 90%.
Las mejores peculiaridades culinarias se obtienen en la franja costera donde las tierras son arenosas y sueltas y con contenido en salitre. El clima de Isla aparece suavizado por la influencia del Mar Cantábrico pero con matices de clima mediterráneo, lo que le proporciona al pimiento unas características peculiares.
Su comercialización se ofrece en fresco o en asado y envasado. El consumo puede ser directo pero tradicionalmente se ofrece asado como acompañamiento (carnes o pescados) o formando parte de los platos tradicionales en recetas que tiene como base a túnidos como el bonito con pimientos, la marmita de Laredo (guiso de bonito, patatas, pimientos y cebolla que en San Vicente de Barquera llaman «sorropotun») o las anchoas y queso fresco.

LOCALIZACIÓN

Comarca de Trasmiera

ROL DE LAS PERSONAS

Productores en Medio Cudeyo, Camargo y Bárcena de Cicero. Su origen se encuentra en Isla (Arnuero). El cultivo del pimiento de Isla ha subsistido en el ámbito de la producción local y la economía familiar, conservando la simiente desde su introducción en el siglo XVI y su expansión en el s. XVIII. Normalmente se cultivaban en los huertos particulares junto a otras hortalizas conservando las simientes. La calidad y sabor de esta variedad ha sido apreciada tradicionalmente siendo reconocidos en toda la región como los mejores pimientos que se cultivan. Tras la iniciativa de comercialización y su inclusión como “CC Calidad Controlada”, han surgido agricultores que se dedican ex profeso a su cultivo.