LOCALIZACIÓN

En toda la región

DESCRIPCIÓN

Ya se sabe que desde la prehistoria existe una tradición de extracción minera de la piedra y adosada a dichas minas la existencia talleres de canteros. Los historiadores sitúan el nacimiento del oficio de los canteros en Galicia en la Edad Media. Se trata de un colectivo que tuvo su auge sobre todo en zonas de la provincia de Pontevedra, en comarcas como la de Terra de Montes o el Morrazo. Pero este oficio se expandió por toda Galicia allí donde había canteras y minas. Los canteros asumían una peligrosidad extrema en los movimientos de las pesadas piedras, pero sobre todo con el uso del explosivo, que ellos mismos fabricaban artesanalmente con nitrato potásico, azufre y carbón vegetal en las proporciones adecuadas. En estas tareas de extracción las herramientas del cantero se limitaban a picos, punteros, marretas, pinchotes (cuñas), martillón, barrenas, atacador, hierros de monte o palancas». Aquellas piezas que por su uso contra la piedra se desgastaban, se llevaban a la fragua «y eran los propios canteros los que hacían las veces de herreros.

ROL DE LAS PERSONAS

Los canteros gallegos han tenido sus propias tradiciones orales que han transmitidos a lo largo del tiempo entre su gremio, con “canturras” en el verbo de los arginas con temas como el día a día en la cantera, el trabajo de la piedra o la forma de vivir en aquellos tiempos. Cabe destacar que se trata de cantigas que siguen las mismas normas que las de la poesía culta, es decir, con versos de ocho sílabas, rima asonante o consonante y unidad en el tema. Otras cantigas que han llegado hasta nuestros días estaban compuestas en gallego, las “cantigas de trabajo” que se cantaban al contrapunto de una voz o una señal y que servían para alentar a los canteros a la hora de mover grandes piedras.