Es la “la reina de la huerta”, poco conocida fuera de Aragón y del Valle del Ebro, su nombre científico latino, borago officinalis. “Officinalis” designa a todas las plantas que tienen aplicación médica, como es su caso. El aspecto de la borraja es característico: una sucesión de tallos que terminan en unas hojas ovaladas, cubiertos por unos pelillos ásperos al tacto.

Es la “la reina de la huerta”, poco conocida fuera de Aragón y del Valle del Ebro, su nombre científico latino, borago officinalis. “Officinalis” designa a todas las plantas que tienen aplicación médica, como es su caso. El aspecto de la borraja es característico: una sucesión de tallos que terminan en unas hojas ovaladas, cubiertos por unos pelillos ásperos al tacto. En la gastronomía marida bien con carnes, pescados y mariscos; incluso se prepara como un postre aragonés conocido como «crespillos» propios del Somontano de Barbastro en Huesca, consistente en rebozar la hoja con harina, huevo y anís, freírla en la sartén y espolvorearla luego con azúcar, canela o con un poco de miel. Por su rusticidad aparente ha sido considerada durante mucho tiempo como una verdura “de pobres», pero su sabor es fino y delicioso. A pesar del origen mediterráneo de la borraja, son pocas las provincias de España donde se cultiva y consume. El invierno es su mejor temporada de cultivo, aunque se puede adquirir fresca en el mercado durante todo el año.

LOCALIZACIÓN

Zaragoza y regional

ROL DE LAS PERSONAS

La borraja es símbolo de la huerta aragonesa, exquisita en Zaragoza, y sus beneficios tanto gastronómicos, como medicinales están siendo reconocidos entre nutricionistas y sectores sanitarios. A lo cual se añade la perfecta combinación con casi cualquier producto gastronómico, del mar y de la tierra. Ha entrado en la cocina creativa con fuerza.