Setas silvestres

By 2 noviembre, 2015 ALIMENTOS Y USOS CULINARIOS

La recogida de setas silvestres ha sido una práctica realizada desde antiguo, pero en los últimos años se ha producido una auténtica explosión en la afición tanto a la recogida, como al consumo.
Así, de ser un alimento complementario que se utilizaba como ingrediente en algunas recetas populares añadiéndolo a guisos como patatas o legumbres, se ha pasado a desarrollar una auténtica cultura micológica que se manifiesta en numerosos eventos culturales y micológicos repartidos por toda la región. Son numerosas las jornadas relacionadas con los hongos y las setas que cubren aspectos como la identificación, la difusión de recetas y las degustaciones.
En la actualidad los hongos se han convertido en un producto altamente cotizado y consumido en muy diferentes modos, ampliándose también el número de variedades recolectadas.

La recogida de setas silvestres ha sido una práctica realizada desde antiguo, pero en los últimos años se ha producido una auténtica explosión en la afición tanto a la recogida, como al consumo.
Así, de ser un alimento complementario que se utilizaba como ingrediente en algunas recetas populares añadiéndolo a guisos como patatas o legumbres, se ha pasado a desarrollar una auténtica cultura micológica que se manifiesta en numerosos eventos culturales y micológicos repartidos por toda la región. Son numerosas las jornadas relacionadas con los hongos y las setas que cubren aspectos como la identificación, la difusión de recetas y las degustaciones.
En la actualidad los hongos se han convertido en un producto altamente cotizado y consumido en muy diferentes modos, ampliándose también el número de variedades recolectadas.

LOCALIZACIÓN

Especialmente en la zona de Sierra de la Comunidad Autónoma.

ROL DE LAS PERSONAS

La recogida de setas se ha convertido en una actividad altamente difundida entre la población riojana. Hay que hacer notar que algunas personas se dedican a la recolección de manera profesional, en especial en la zona de la sierra, lo que genera un complemento de rentas en las economías de montaña.
La localización de los setales es un secreto bien guardado y los recolectores son terriblemente celosos a la hora de dar a conocer los lugares de recogida, utilizando incluso tretas para despistar en el campo a posibles competidores.