Fueron los conquistadores de Zaragoza, liderados por el rey Alfonso I, quienes promovieron la devoción a San Blas y construyeron su ermita, que en 1259 se transforma en la Parroquia de San Pablo en Zaragoza.

Fueron los conquistadores de Zaragoza, liderados por el rey Alfonso I, quienes promovieron la devoción a San Blas y construyeron su ermita, que en 1259 se transforma en la Parroquia de San Pablo en Zaragoza. Esto explica la profunda devoción a San Blas, médico y obispo, en el barrio de San Pablo y en la capital aragonesa. Se celebra cada 3 de febreros su festividad, siendo tradicional la misa y la bendición del Santo en que los fieles besan y pasan la reliquia por la garganta, cuya salud es atribución del Santo. Se bendicen dulces como caramelos, pastas, rosquillas, tortas que al comerlos refuerzan la protección del santo frente a enfermedades. El rosco de san Blas es el propio de su fiesta.

LOCALIZACIÓN

Zaragoza

ROL DE LAS PERSONAS

Hoy en día goza de mucha repercusión en este populoso barrio zaragozano.