“Kaikugille” o fabricante de cuencos de madera. La talla de kaikus.

By 27 octubre, 2015 Sin categoría

El kaiku, es un objeto artesano autóctono del norte de Navarra, verdadero objeto de diseño creado en función de su utilidad, aunque con esta denominación se engloban normalmente toda una serie de vasijas de madera realizadas para diferentes cometidos en relación con el pastoreo y la leche. “Kaiku” de diferentes tamaños para ordeñar ovejas y vacas, con su diseño perfecto por el que se conseguía que el chorro de la leche no se perdiera al caer. Los kaikus no se ponían sobre el fuego para hervir la leche, se introducían en el interior del recipiente piedras muy calientes en volumen y número suficientes como para conseguir que la leche entrara en estado de ebullición. Otras formas de recipientes de madera eran: “abatza”, otro recipiente para elaborar queso o cuajada, “idazkia”, “malatza”, “zimitza”, “kartola”, “oporra” o taza en la que se tomaba el talo con leche (tortas de máiz) y el “aspile” donde se amasaba el pan. En la actualidad, su confección ha quedado limitada a las artesanías de los valles cantábricos, del Baztán y Bidasoa. Las vasijas de madera tienen una larga tradición que se remonta probablemente hasta el Paleolítico, como asegura Barandiarán. Normalmente los kaikus se realizan en madera de abedul por su maleabilidad y porque no enmascaraba el sabor de la leche, su talla es compleja, también se empleaban otras maderas para realizar otros útiles: avellano, nogal, boj, haya, roble, nogal, etc.


El kaiku, es un objeto artesano autóctono del norte de Navarra, verdadero objeto de diseño creado en función de su utilidad, aunque con esta denominación se engloban normalmente toda una serie de vasijas de madera realizadas para diferentes cometidos en relación con el pastoreo y la leche. “Kaiku” de diferentes tamaños para ordeñar ovejas y vacas, con su diseño perfecto por el que se conseguía que el chorro de la leche no se perdiera al caer. Los kaikus no se ponían sobre el fuego para hervir la leche, se introducían en el interior del recipiente piedras muy calientes en volumen y número suficientes como para conseguir que la leche entrara en estado de ebullición. Otras formas de recipientes de madera eran: “abatza”, otro recipiente para elaborar queso o cuajada, “idazkia”, “malatza”, “zimitza”, “kartola”, “oporra” o taza en la que se tomaba el talo con leche (tortas de máiz) y el “aspile” donde se amasaba el pan. En la actualidad, su confección ha quedado limitada a las artesanías de los valles cantábricos, del Baztán y Bidasoa. Las vasijas de madera tienen una larga tradición que se remonta probablemente hasta el Paleolítico, como asegura Barandiarán. Normalmente los kaikus se realizan en madera de abedul por su maleabilidad y porque no enmascaraba el sabor de la leche, su talla es compleja, también se empleaban otras maderas para realizar otros útiles: avellano, nogal, boj, haya, roble, nogal, etc.

LOCALIZACIÓN

Valle de Batzán, Valle de Bidasoa, Ultzama

ROL DE LAS PERSONAS

El oficio de “kaikuegille” o fabricante de cuencos de madera, requiere una especialización desde la juventud, con unas herramientas específicas para la función que desempeñan, sobre todo por la irregularidad de las piezas. El “urka” lo sujetaba mientras se debastaba con las “taratiluak” o barrenas. La maestría que requieren, no sólo es técnica, sino que también es amor por el oficio. Son objetos apreciados hoy en día desde la artesanía, empleados no sólo para las labores tradicionales para las que nacieron, sino también como trofeos, objetos de museos etnográficos e incluso como elementos de decoración, presentes en ferias ganaderas, agroalimentarias y exhibiciones de oficios artesanales.