Cría de palomas

A lo largo del Valle del Jiloca en Teruel, antiguo Camino Real, se conservan numerosos palomares construidos como torres en medio de los campos próximos al núcleo de población, también algunos en los tejados de las casas, son los habitáculos para la cría de palomas.

A lo largo del Valle del Jiloca en Teruel, antiguo Camino Real, se conservan numerosos palomares construidos como torres en medio de los campos próximos al núcleo de población, también algunos en los tejados de las casas, son los habitáculos para la cría de palomas. Actividad desarrollada ya desde los romanos, como nos cuenta Columela, complementaria del sector primario, que proporcionaba la carne de los pichones como alimento, en diversos preparados gastronómicos y el guano o abono para los campos, con gran poder fertilizador. En Aragón prácticamante no existío el oficio de palomero como tal, siendo tan sólo un complemento a la economía familiar.

LOCALIZACIÓN

Teruel

ROL DE LAS PERSONAS

La cría de palomas en Aragón está desaparecida; quedándonos los palomares como vestigio (estudiados por M. Souto). Su consumo es minoritario, se siguen preparando a nivel doméstico exquisitas recetas de pichones en adobo, estofado o asado. Algún restaurante presenta entre su carta diversos preparados con pichones.