Patata de Valderredible C.C. Alimentos de Cantabria

El valle de Valderredible conforma una amplia vega fluvial con anchos meandros de la cabecera del Ebro. La composición del suelo de matriz arenosa conforma tierras sueltas idóneas para este tipo de cultivos.

El valle de Valderredible conforma una amplia vega fluvial con anchos meandros de la cabecera del Ebro. La composición del suelo de matriz arenosa conforma tierras sueltas idóneas para este tipo de cultivos. El valle se encuentra rodeado de montañas que superan los mil metros protegiendo la vega fluvial. Las condiciones de alta montaña proporcionan una reducción de las plagas y enfermedades. Se conoce con el nombre genérico de «patata de consumo» los tubérculos procedentes de las variedades cultivadas de «solanum tuberosum L» destinadas al consumo humano. Las variedades autorizadas son la Baraka, Agria, Spunta y Jaerla.
Se trata de una patata tardía que se siembra en mayo y se recolecta con la llegada del otoño, especialmente en octubre. Esto permite aprovechar las altas temperaturas del valle para alcanzar grandes producciones que oscilan entre los 25.000 y los 30.000 kilos por hectárea de regadío.
Son patatas sanas, enteras, consistentes, firmes y prácticamente sin germinar, sin manchas ni heridas, sin sarna, exentas de humedad exterior, así como de olores y sabores extraños. No se permite su lavado para no afectar a su calidad.
Una vez envasadas, las patatas deberán presentar las siguientes características:
La forma del tubérculo debe ser de oval a alargada, con un calibre de entre 45 y 80 mm, con un color de la carne amarillento, de textura firme y consistente en boca. La calidad para consumo es excelente, destacando su contenido en materia seca (superior al 18%) y sus cualidades de color, aroma y sabor.
Están incluidas dentro del esquema de Marca de Garantía como “Calidad Controlada”, de la Oficina de Calidad Alimentaria de Cantabria.

LOCALIZACIÓN

Municipio de Valderredible

ROL DE LAS PERSONAS

Desde los años 70 del siglo XX se viene manteniendo una tradición que consiste en realizar una donación al Banco de Alimentos de una partida de patatas anuales. Anteriormente esta donación se realizaba a la Fundación Marqués de Valdecilla por su labor para los enfermos y necesitados.
Pese a que la mayor parte de la producción esta mecanizada, aún hoy en día un 10 % de la producción se recoge a mano. La recolección suele realizarse a mediados de octubre, cuando se observa que las matas toman un color amarillento y se vuelven quebradizas.