Dulces de Semana Santa

By 29 junio, 2014 Sin categoría

El tiempo ritual de la Semana Santa ha definido y continúa definiendo el consumo de ciertos productos y alimentos. Prohibición y festividad se mezclan en la elaboración de unos platos que forman parte de la tradición culinaria de este territorio.

LOCALIZACIÓN

Lopera (Jaén)

DESCRIPCIÓN

El tiempo ritual de la Semana Santa ha definido y continúa definiendo el consumo de ciertos productos y alimentos. Prohibición y festividad se mezclan en la elaboración de unos platos que forman parte de la tradición culinaria de este territorio. En el ámbito de los los ingredientes comunes (harina, clara, yema, azúcar y manteca de cerdo o aceite de oliva) están presentes en diferentes productos como los Suspiros, Almendrado, Cristinas, Roscos de viento, Panecillos de Leche o Hornazo. Estos productos se elaboran principalmente los días previos a jueves y viernes santo. Los ingredientes utilizados para la elaboración de los almendrados son los siguientes: 1 kg de azúcar, 12 claras de huevo, almendra picada y tostada previamente. En primer lugar se tuesta la almendra en el horno y se pica. Después se añaden la clara de huevo y el azúcar y se montan. Antes para batir las claras se utilizaba la “Caña de Batir” de unos 50 cms de largo por 3 ó 5 de ancho. Se considera que está montado con la consistencia necesaria cuando la mezcla “hace torre” pues al levantarlo y dejarlo caer, queda formando una torre. Este proceso se elaboraba en un lebrillo (recipiente de barro de varios tamaños con la base más estrecha que la embocadura o parte superior). Actualmente se elabora en un recipiente metálico. Una vez montado se añade la almendra procurando que quede mezclada bien por toda la mezcla. Si le añadimos almendra es cuando se llama “Almendrado”, si se elabora sin almendra se denomina “Suspiro”. Después, en unos cuencos de papel con una manga pastelera de tela se va repartiendo la mezcla. Termina el proceso con el horneado.

ROL DE LAS PERSONAS

Los agentes encargados de la elaboración son por una parte las mujeres de cada unidad familiar. Junto con ellas en las nuevas formas de alimentación y consumo la figura del panadero toma relevancia en la elaboración de la mayoría de los platos (exceptuando los panecillos de leche. Actualmente la mayoría de personas que continúan elaborando dicho plato son las mujeres mayores.