La trashumancia es una técnica ganadera basada en el movimiento estacional de los rebaños entre dos zonas de pastizal alejadas geográficamente. Durante el verano el ganado permanece en los pastos de montaña, en el caso de La Rioja fundamentalmente en las cuencas altas de los ríos Oja, Najerilla, Iregua, Leza y Cidacos.
La trashumancia es una técnica ganadera basada en el movimiento estacional de los rebaños entre dos zonas de pastizal alejadas geográficamente. Durante el verano el ganado permanece en los pastos de montaña, en el caso de La Rioja fundamentalmente en las cuencas altas de los ríos Oja, Najerilla, Iregua, Leza y Cidacos. Al final del verano, rebaños y pastores partían hacia el sur buscando zonas más templadas, invernando en las dehesas de la mitad sur de la Península. Este particular modelo de explotación pecuaria dio origen a una forma de vida y una cultura particular que todavía puede leerse en el paisaje y que forma parte de la identidad del territorio. En La Rioja, la trashumancia se desarrolla vinculada a la tradición mesteña, con un importante desarrollo entre los siglo XIII a XVIII. En el siglo XIX la actividad entra en una profunda crisis que se prolonga durante el siglo XX. A principios del siglo XXI desaparecen los últimos trashumantes de lanar, aunque se conservan algunos rebaños de vacuno que todavía la practican, incluso habiéndose producido recientemente la incorporación de algunos ganaderos jóvenes a esta actividad.
La trashumancia es un modelo excepcional de ganadería extensiva sostenible que busca el aprovechamiento de los recursos naturales. Juega además un papel fundamental en el mantenimiento de los ecosistemas, tanto de montaña como de las dehesas.

LOCALIZACIÓN

Zona de montaña de la Comunidad Autónoma

ROL DE LAS PERSONAS

A pesar de la decadencia de la actividad, la trashumancia es asumida por la población local de las zonas donde se desarrolló en el pasado como un elemento clave de su identidad cultural. En la actualidad, este pasado trashumante se sigue trasmitiendo de generación en generación y existe un importante movimiento cultural que trabaja para la conservación de estas tradiciones, así como un esfuerzo en la realización de trabajos  de investigación histórica y etnográfica. La reciente incorporación de algunos jóvenes ganaderos abre un nuevo escenario de futuro todavía difícil de evaluar pero que demuestra la utilidad de la técnica en la actualidad y la voluntad de recuperación.