Olivares en la Sierra

By 3 noviembre, 2015 PAISAJES - LA RIOJA

El olivo ha sido un cultivo muy frecuente en La Rioja; sin embargo entra en regresión en el último tercio del siglo XX. En la actualidad se está realizando un importante esfuerzo de recuperación de superficie plantada y de mejoras de la técnica de elaboración de aceite. De este modo podemos encontrar en la actualidad nuevas plantaciones realizadas con modernos sistemas y prestando una especial atención al tema de variedades.
Son especialmente interesantes desde el punto de vista del paisaje los olivos del Valle del Cidacos, muchos de ellos centenarios, plantados en marcadas pendientes mediante un sistema de terrazas en ocasiones tan reducidas que permitían la plantación de un solo árbol.

El olivo ha sido un cultivo muy frecuente en La Rioja; sin embargo entra en regresión en el último tercio del siglo XX. En la actualidad se está realizando un importante esfuerzo de recuperación de superficie plantada y de mejoras de la técnica de elaboración de aceite. De este modo podemos encontrar en la actualidad nuevas plantaciones realizadas con modernos sistemas y prestando una especial atención al tema de variedades.
Son especialmente interesantes desde el punto de vista del paisaje los olivos del Valle del Cidacos, muchos de ellos centenarios, plantados en marcadas pendientes mediante un sistema de terrazas en ocasiones tan reducidas que permitían la plantación de un solo árbol.

LOCALIZACIÓN

El cultivo tradicional del olivo se encontraba muy repartido por toda la región, tanto en solitario como combinado con otros cultivos como la vid y el almendro, aunque es más abundante en las zonas orientales de la región.
Merece la pena destacar los cultivos en terrazas de los valles del Cidacos y el Alhama.

ROL DE LAS PERSONAS

En la actualidad se está produciendo una recuperación del olivo por parte de jóvenes agricultores que apuestan por recuperar las producciones de calidad. También son numerosos los viticultores que han optado por destinar algunas superficies a la replantación con olivo destinado a la elaboración de aceite. Este producto se complementa comercialmente muy bien con el vino.
Se esta produciendo de esta manera un rejuvenecimiento entre los agricultores dedicados a este cultivo que esta superando la fase de decadencia que sufrió durante unas décadas.
Al igual que sucede con el mundo del vino, el olivo y el aceite son productos que gozan en la actualidad de un notable reconocimiento social.
Este orgullo recuperado por el olivo está permitiendo además conservar algunos de los paisajes tradicionales que estaban en un grave riesgo de desaparición.