Elaboración de mermelada de castaña

By 28 junio, 2014 Sin categoría

La producción de conservas consiste básicamente en la preparación de frutas, verduras y otros alimentos para su conservación a largo plazo.

LOCALIZACIÓN

Castaño del Robledo (Huelva)

DESCRIPCIÓN

La producción de conservas consiste básicamente en la preparación de frutas, verduras y otros alimentos para su conservación a largo plazo. Suele incluir distintos procedimientos de preparación del producto y su envasado hermético, aspectos que garantizan la perdurabilidad de los alimentos. La preparación de conservas aquí documentada consiste en la elaboración de recetas tradicionales basadas en la castaña: las castañas en almíbar y la mermelada de castañas. El primer paso para la elaboración de la mayoría de los productos derivados de la castaña consiste en el pelado de la misma, una operación laboriosa, que requiere de tiempo y paciencia ya que se realiza tradicionalmente a mano, con un cuchillo. Esta operación sigue realizándose en el ámbito doméstico. Las castañas peladas son introducidas en la olla con almíbar una vez que el fuego esté encendido pero con una temperatura relativamente baja, ya que las castañas tendrán que cocerse poco a poco y de una forma lenta y gradual. Las castañas se introducen en la olla en el interior de un colador doble de acero que permite mantenerlas todas juntas: de esta manera se evita que las castañas se muevan por el líquido del almíbar, ya que esto suele provocar que se rompan. Manteniéndolas todas juntas en el colador, el líquido del almíbar pasa por los orificios del mismo y las va penetrando poco a poco sin romperlas y dándole el sabor deseado. Una vez que el almíbar se aproxima a los cien grados, se apaga el fuego y se deja enfriar todo junto. Las castañas son dejadas en el almíbar hasta que se hayan enfriado del todo. Esto requiere de varias horas, ya que el procedimiento no puede ser acelerado (se romperían las castañas). Al día siguiente se vuelve a repetir el proceso de cocción, de la misma manera que el anterior y, otra vez, poco antes de hervir, se apaga el fuego y se vuelve a dejar enfriar. Se dejan las castañas en el almíbar para enfriar. Este proceso de cocción y de enfriado puede repetirse unas cuatro o cinco veces, hasta que la castaña haya alcanzado el punto de cocción y de dulzura requerido. Una vez alcanzada la textura deseada y enfriada del todo, se procede a envasarlas. Para ello se utiliza una cuchara doblada, que permite coger una a una las castañas y colocarlas delicadamente en el bote de cristal. A continuación se le añade un poco de almíbar hasta cubrirlas del todo. Para la preparación de las castañas al brandy se utiliza el mismo procedimiento y en esta fase se mezcla brandy con almíbar y se envasa.