«Agapito que trabajas a las horas de dormir, si dejas el pan a fiar y no cobras… ¡Ay de ti!»

Esta coplilla era dedicada por los vecinos de Olite a uno de los pasteleros más famosos de la localidad, maestro confitero de una saga familiar continuada en 4ª generación hasta nuestros días. Ya en aquellos tiempos era costumbre que los vecinos del pueblo acudieran al horno del panadero para cocer sus dulces caseros, entre ellos las tradicionales tortas de Txantxigorri, las cuales se elaboraban durante la matanza del «cuto» o cerdo, con las txintxorras y manteca del cerdo; eran típicos los grandes cajones de madera en donde eran distribuidas a los comercios de Pamplona. Es un ejemplo del buen hacer de los artesanos tradicionales y de la transmisión generacional de las recetas antiguas.
Esta coplilla era dedicada por los vecinos de Olite a uno de los pasteleros más famosos de la localidad, maestro confitero de una saga familiar continuada en 4ª generación hasta nuestros días. Ya en aquellos tiempos era costumbre que los vecinos del pueblo acudieran al horno del panadero para cocer sus dulces caseros, entre ellos las tradicionales tortas de Txantxigorri, las cuales se elaboraban durante la matanza del «cuto» o cerdo, con las txintxorras y manteca del cerdo; eran típicos los grandes cajones de madera en donde eran distribuidas a los comercios de Pamplona. Es un ejemplo del buen hacer de los artesanos tradicionales y de la transmisión generacional de las recetas antiguas.

LOCALIZACIÓN

Municipio de Olite

ROL DE LAS PERSONAS

La confitería y pastelería navarra ha ido diversificándose, conservando la pastelería tradicional e innovando con nuevas ideas. Tartas, mantecados, rosquillas, trenzas, sabaditos, txantxigorris, pastas, chocolates, trufas, brazos, bombones, canutillos, etc