Valle de Ricote

By 3 junio, 2014 noviembre 11th, 2020 PAISAJES MURCIA - MURCIA

El Valle de Ricote ofrece uno de los paisajes tradicionales más emblemáticos de la Región de Murcia. Situado en torno al Río Segura y rodeado en su mayor parte de zonas montañosas, constituye un reducto de huerta tradicional encajada en torno al cauce, mientras que las zonas habitables se situaban en cotas más altas, alejadas de las tierras más fértiles.

DESCRIPCIÓN

El Valle de Ricote ofrece uno de los paisajes tradicionales más emblemáticos de la Región de Murcia. Situado en torno al Río Segura y rodeado en su mayor parte de zonas montañosas, constituye un reducto de huerta tradicional encajada en torno al cauce, mientras que las zonas habitables se situaban en cotas más altas, alejadas de las tierras más fértiles. La zona de regadío tradicional, compuesta por un sistema de regadío que aprovechando las aguas del río las llevaba hasta cotas bastante altas a través de norias, también aprovechaba las aguas para mover molinos y más recientemente para generar energía eléctrica. El resultado es un valle cultivado en terrazas en el que la vegetación y las técnicas de cultivo tradicionales, han seguido practicándose hasta fechas muy recientes. Las parcelas son muy pequeñas y los agricultores que quedan, ya mayores, siguen cultivándolas y regándolas con técnicas tradicionales -riego a manta (inundando toda la superficie) o por surcos (inundando el espacio entre caballón y caballón), habiéndose introducido recientemente el riego por goteo-. El mantenimiento de estos paisajes agrarios tradicionales está ligado al conocimiento de los ecosistemas transmitido de forma oral, y a las técnicas, valores y normas culturales heredadas generacionalmente.

LOCALIZACIÓN

Valle cultivable en la Vega Media del Segura, que abarca las localidades de Ricote, Abarán, Blanca, Ojós, Archena, Ulea y Villanueva del Río Segura

ROL DE LAS PERSONAS

Los principales agentes locales que han mantenido el paisaje son los agricultores de pequeñas parcelas de regadío, que bien para autoconsumo familiar o comercializando sus productos a través de cooperativas, han seguido cultivándolas. Sin embargo el minifundio va en detrimento de la rentabilidad del cultivo, como resultado la tendencia es que se encuentra en peligro el reemplazo generacional, y por tanto el mantenimiento del paisaje.