Las barricas de roble son un elemento imprescindible para la crianza del vino de Rioja. Los toneles son siempre de roble; tradicionalmente se ha utilizado roble francés y/o americano, aunque en la actualidad se están realizando pruebas con robles de otras latitudes.
El proceso de elaboración de las barricas empieza con el corte de la madera (serrada o hendida según los casos) y su correcto secado. El origen del roble y el tipo de corte de la madera son algunos de los factores que condicionan los aportes que la misma realizará al vino a lo largo del envejecimiento.

Las barricas de roble son un elemento imprescindible para la crianza del vino de Rioja. Los toneles son siempre de roble; tradicionalmente se ha utilizado roble francés y/o americano, aunque en la actualidad se están realizando pruebas con robles de otras latitudes.
El proceso de elaboración de las barricas empieza con el corte de la madera (serrada o hendida según los casos) y su correcto secado. El origen del roble y el tipo de corte de la madera son algunos de los factores que condicionan los aportes que la misma realizará al vino a lo largo del envejecimiento.
Una vez la madera se encuentra en condiciones óptimas se procede a la elaboración de las duelas, listones de madera con una forma característica (más ancho en el centro y más estrecho en los extremos y con un corte en bisel en los bordes). Las duelas se unen mediante un aro metálico por uno de sus extremos. Armada la barrica se introducen exteriormente aros metálicos para la primera mitad de la misma. Terminada esta operación, se coloca en el centro del armazón un fuego y se coloca en la parte baja una sirga con la que se irá apretando la parte inferior a medida que el fuego y la humedad que se aporta a la madera van dando elasticidad a las duelas. De esta manera se consigue apretar la parte inferior de la cuba. Cuando se ha conseguido el cierre inferior se introducen nuevos aros metálicos que se ajustan de una forma muy precisa para conseguir mantener la forma. El fuego permite también tostar el interior de las cubas, aspecto este fundamental ya que dependiendo del mismo, la barrica aportará diferentes matices al vino.. Se igualan a continuación los extremos y se prepara la testa para recibir los fondos de la barrica. Se realiza también el orificio que servirá para el llenado posterior de la cuba.
La tapa se realiza mediante tablas de la misma madera que se unen mediante torillos, justándolos ejerciendo presión; a continuación se corta el conjunto dándole la forma redondeada necesaria y se biselan los bordes para su correcto encaje en la barrica. Para su colocación se retiran los aros de los extremos para poder encajar adecuadamente la tapa, colocando de nuevo el aro para su correcta sujeción..

LOCALIZACIÓN

Rioja Alta

ROL DE LAS PERSONAS

La tonelería es una actividad que conserva un importante componente artesanal en todo su proceso, aunque las tonelerías modernas disponen de alguna maquinaria para facilitar el trabajo, especialmente prensas para facilitar el apretado de los flejes.
El oficio de tonelero requiere práctica y precisión para ajustar adecuadamente todas las piezas que componen la barrica.
En La Rioja hay algunas bodegas que conservan tonelería propia donde elaboran y reparan sus barricas, lo quen les permite ajustar las características de las mismas a sus tipos de vinos.