Río Ebro

By 3 noviembre, 2015 Sin categoría

El río Ebro a su paso por La Rioja determina un importante espacio agrícola. Buena parte de las riberas presentan sotos muy bien conservados que generan una hermosa barrera que delimita el cauce. Tras los sotos se encuentran unos espacios muy apropiados para la agricultura que, en una gran parte, están todavía en uso. En la zona más occidental, el cultivo predominante es el viñedo que se sitúa en los espacios limitados por los marcados meandros formados por el Río.
El río Ebro a su paso por La Rioja determina un importante espacio agrícola. Buena parte de las riberas presentan sotos muy bien conservados que generan una hermosa barrera que delimita el cauce. Tras los sotos se encuentran unos espacios muy apropiados para la agricultura que, en una gran parte, están todavía en uso. En la zona más occidental, el cultivo predominante es el viñedo que se sitúa en los espacios limitados por los marcados meandros formados por el Río. En la zona oriental, la huerta gana terreno y comparte superficie con la viña. Los fértiles suelos, la abundancia de agua y la adecuada insolación hacen de estas riberas un espacio óptimo para el cultivo que se irá especializando en función de cada uno de estos tres aspectos. No podemos olvidar que el Ebro, a pesar de las numerosas regulaciones actuales, es río con frecuentes avenidas que generan inundaciones, a veces de mucha importancia; aunque estos desórdenes arrasan en ocasiones los cultivos. Contribuyen a mantener la fertilidad del suelo y con ella la abundancia y calidad de los productos del cultivo. Se trata por tanto de un paisaje fuertemente humanizado pero de una gran belleza, en especial en otoño cuando el colorido de los terrenos cultivados y de los sotos nos ofrecen un espectáculo único a lo largo de todo el recorrido.

LOCALIZACIÓN

Riberas del Ebro a su paso por La Rioja

ROL DE LAS PERSONAS

La agricultura es una actividad todavía muy valorada en toda La Rioja y a la que se dedica aún un elevado porcentaje de la población local. La imagen de calidad de los productos del campo riojano se ha relacionado siempre con el buen saber de sus agricultores (tanto en lo que se refiere al viñedo como a la huerta) lo que les granjea una notable consideración social. Por otro lado, el ciclo agrario sigue marcando en la actualidad en gran medida el calendario y los ritmos de ida de las poblaciones ribereñas.