Fesol de Santa Pau (D.O.P)

By 17 junio, 2014 diciembre 17th, 2015 Sin categoría

Los fesols de Santa Pau, de la especie Phaesolus vulgaris, en concreto de la variedad «tavella gris», la más exquisita y que da prestigio al fesol de Sta. Pau, se cultivan en suelos volcánicos cercanos a esta localidad. Cultivadas durante muchos años únicamente para el autoconsumo, hoy en día son muy apreciadas por la finura de su sabor y por el poco tiempo de cocción que piden, siendo envasadas o cocidas en tiendas especializadas de toda Cataluña.

LOCALIZACIÓN

Santa Pau (Garrotxa).

DESCRIPCIÓN

Los fesols de Santa Pau, de la especie Phaesolus vulgaris, en concreto de la variedad «tavella gris», la más exquisita y que da prestigio al fesol de Sta. Pau, se cultivan en suelos volcánicos cercanos a esta localidad. Cultivadas durante muchos años únicamente para el autoconsumo, hoy en día son muy apreciadas por la finura de su sabor y por el poco tiempo de cocción que piden, siendo envasadas o cocidas en tiendas especializadas de toda Cataluña. Nutricionalmente, forman parte del grupo de las legumbres y tienen un ciclo vital corto alrededor de unas doce semanas, además de requerir unas condiciones meteorológicas bastante determinadas. Son menudas, de forma bastante arriñonada, y de piel muy delgada. Una vez cocidas, en boca son sabrosas, la textura es muy fina, nada harinosa y muy blanda.

En lo que se refiere a ciclos de cultivo, esta especie se suele sembrar entre la primera semana de junio y la segunda quincena de julio, empezando la cosecha en septiembre. Se pueden plantar el mes de mayo y de esta manera se pueden degustar fesols primerencos por la Mare de Déu d’Agost, coincidiendo con la Fiesta de Sta. Pau. Con todo, lo normal es plantarlos alrededor de San Juan y arrancarlos a partir de las fiestas de la Tura, la seguna semana de septiembre.

ROL DE LAS PERSONAS

El fesol de Santa Pau como estrella gastronómica lo otorgó San Antonio Abad, o mejor dicho, la feria que la población celebra alrededor del 17 de enero, coincidiendo con la festividad de este santo venerado por sus poderes curativos. La feria, que conlleva la tradicional bendición de los animales, se recuperó en 1982, pero no fue hasta 1991 cuando los organizadores, conscientes de que tenían que encontrar un atractivo propio decidieron convertirla en la feria de la cata del fesol.En la primera edición participaron cinco restaurantes que llevaron sus platos de fesols en la plaza porticada para ser degustados por los visitantes. Durante unos cinco años también se acompañó la feria con una “fesolada popular”. Esta feria, se ha convertido a día de hoy en una de las más multitudinarias de Cataluña y todo gracias a las típicas alubias de Santa Pau. Recientemente, el reconocimiento comunitario de esta variedad como Denominación de Origen representa un impulso definitivo.   El fesol es un producto de consumo, ingrediente principal de las comidas cotidianas, mientras que la producción está en el mercado.

Uno de los platos más conocidos son el «fesol amb botifarra esparrecada» i el «fesol amb botifarra de perol», consumidos tanto en el entorno familiar como en los restaurantes de la comarca.