Tras la muerte de San Felices de Bilibio, a mediados del siglo VI, la población de la zona empieza a peregrinar para visitar la tumba del santo. A mediados del Siglo XV, las romerías, al principio espontáneas, se van concentrando en los días de San Juan y San Pedro. En el siglo XVIII se levanta la ermita y se puede considerar que las romerías están ya completamente estructuradas en esas fechas.

Tras la muerte de San Felices de Bilibio, a mediados del siglo VI, la población de la zona empieza a peregrinar para visitar la tumba del santo. A mediados del Siglo XV, las romerías, al principio espontáneas, se van concentrando en los días de San Juan y San Pedro. En el siglo XVIII se levanta la ermita y se puede considerar que las romerías están ya completamente estructuradas en esas fechas. No se sabe a ciencia cierta cuando arranca el hecho de la batalla. Pero sí hay constancia documental de que a finales del siglo XIX ya existía la costumbre de arrojarse vino durante la celebración de la romería.
En la actualidad la Batalla del Vino se celebra el día de San Pedro. La fiesta da comienzo a las 7,30 de la mañana con dianas por las calles de la ciudad y la recogida del Mayordomo de la cofradía de San Felices. Aproximadamente a las 8 de la mañana, parte la romería se dirige a la ermita situada en los Riscos de Bilibio. Una vez en la ermita se celebra la misa en honor al santo y posteriormente empieza la Batalla donde todos los participantes se arrojan vino con los diferentes instrumentos llevados al efecto (botas, sulfatadoras, pistolas de agua,…) y donde todos los asistentes terminan bautizados con vino. Tras la remojada general, es habitual organizar almuerzos campestres, para iniciar después el descenso a Haro. En la plaza de la Paz los romeros realizan las tradicionales vueltas acompañados de «charangas».
La fiesta está declarada de interés turístico nacional y atrae cada vez a mayor número de público.

LOCALIZACIÓN

Riscos de Bilibio, Municipio de Haro

ROL DE LAS PERSONAS

Las Batallas del Vino constituyen el momento principal de las fiestas mayores de la Ciudad de Haro que se celebran entre San Juan y San Pedro. Es una fiesta de profundo carácter popular que cuenta con la participación masiva de la población.
La batalla representa uno de los momentos estelares de la fiesta. Es un momento de cita siendo muchos los jarreros (gentilicio de Haro) que regresan fielmente ese día para participar en el festejo.